De dos cosas: de la auditoría de compra, que formalmente empezó el jueves, y de que el Gobierno finalmente decida concretar algunas iniciativas prometidas pero que nunca se materializaron: básicamente, un ajuste de
tarifas de cabotaje y el subsidio al combustible de los aviones. "Si esas medidas no salen, no entro", dijo el empresario en una entrevista. López Mena evitó hablar de cifras en todo momento, aunque dijo que no compró a ciegas. Confía en poder darle rentabilidad a la empresa, dice que está "sólo en esta aventura", que tiene un respaldo bancario suficiente y que la patriada requerirá del esfuerzo de todos: inversores, trabajadores y Estado.
En un tono mesurado se esperanza con una Aerolíneas Argentinas más fuerte, aunque advierte que las tarifas son muy bajas y que el sector, "como en todo el mundo", dice, debe ser subsidiado.
Con su teléfono celular de última generación en la mano, relata casi con ingenuidad cómo empezó la negociación. "Me enteré de la venta por los medios y mandé una carta diciendo que tenía interés".
fuente: Aviación Digital MVD
